APRENDIZAJES EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

Introducción
Hoy en día se han visto modificadas las formas, rutinas de vida y las relaciones sociales de los individuos. La entrada de las computadoras personales en nuestros hogares y en consecuencia el acceso al multimedia y las redes telemáticas; la informatización de la mayor parte de las actividades comerciales y laborales; los servicios de información que se ofrecen: la telefonía móvil y la expansión de Internet, etc., están provocando nuevas necesidades formativas y de conocimiento en las personas.
Este ensayo tiene como finalidad primordial, mostrar una breve reseña de los principales aprendizajes que exige nuestra sociedad, conocer su principal enfoque para insertarnos en ella y poder alcanzar un nivel de vida satisfactorio.
Desarrollo
La educación tiene planteadas diversas exigencias, por lo cual se requiere transmitir, masiva y eficazmente, un volumen cada vez mayor de conocimientos, que genera y requiere la sociedad. Se exige ofrecer criterios y orientaciones para no perderse entre las enormes cantidades de información superficial y efímera, que invade los espacios públicos y privados. Se necesitan valores, objetivos y metas que guíen y mantengan el rumbo en proyectos de desarrollo personal e inserción social.
En la sociedad del conocimiento el aprendizaje no se limita a un determinado espacio como las instituciones educativas; se exige aprender en todos los contextos.
Por otra parte, el aprendizaje no puede quedar limitado a un determinado periodo temporal en el ciclo vital de la persona. Los continuos cambios en todos los niveles conllevan nuevas demandas profesionales y nuevas exigencias personales. Ahora nos es obligado aprender a lo largo de toda nuestra vida.
La enseñanza-aprendizaje en la universidad debe capacitar a las personas para un aprendizaje permanente. En la sociedad del conocimiento, cada persona ha de asimilar una base de conocimientos rigurosos y estrategias eficaces; tiene que saber qué pensar y cómo actuar ante las situaciones relevantes a lo largo de la vida; hacerlo desde criterios razonables y susceptibles de crítica; ser sensible a las exigencias cambiantes de los contextos; desarrollar el pensamiento reflexivo, crítico y creativo.
Los aprendizajes necesarios en la sociedad del conocimiento, se han de construir sobre los siguientes pilares: Aprender a conocer, Aprender a querer y sentir, Aprender a hacer, Aprender a convivir, Aprender a ser. (Delors, 1996; García, 2006).
Haciendo referencia a estos aprendizajes podemos sintetizarlos de la siguiente forma:
Aprender a conocer se refiere a la asimilación de la información que obtenemos a través de la motivación y ejecución de las capacidades humanas (Gardner, 1998); Aprender a querer y sentir se aboca al compromiso, constancia y esfuerzo que demostramos ante nuestra propia formación, implica la toma de decisiones sobre qué, cuándo, cómo necesita aprender. (Seligman, 1991); Aprender a hacer requiere una adaptabilidad a los contextos tan cambiantes que se presentan, Castells (2000) hace énfasis en las necesidades de capacidad iniciativa, asumir riesgos, trabajo en equipo y mejoras; Aprender a convivir requiere una adaptabilidad a los diferentes espacios en los que transcurre nuestra vida (Morin, 2000); Aprender a ser, implica dotarnos de competencias y criterios, que nos permitan comprender el mundo y comportarnos solidaria y responsablemente.(Seligman, 2002)
García (2006), refiere que la demanda de estos tipos de aprendizajes, exhorta a los docentes a desarrollar las competencias que les permitan ser, conocer, hacer, esforzarse, trabajar, relacionarse, comunicar el conjunto estructurado de conocimientos sobre el mundo natural y sociocultural a sus alumnos.
Conclusiones
Se puede concluir con el hecho de que el objetivo principal de la educación es promover el desarrollo personal de los alumnos, en todas sus capacidades mentales: cognitivas, afectivas, morales y sociales, con la expectativa de una mejor vida. Gardner (1999) argumenta que ésta es la encargada de proporcionar las bases y recursos para potenciar la comprensión de nuestros mundos: el mundo físico, el mundo biológico, el mundo de las personas, el mundo de las tecnologías, y el mundo personal.
El compromiso del profesor, está en disponer los recursos y oportunidades más idóneos, y proporcionárselos a sus alumnos para que puedan asimilar los distintos tipos de aprendizajes, consciente de que el propio alumno es el responsable principal de su propia formación.
Cuando mencionamos los diversos tipos de aprendizajes, nos referimos a los aprendizajes de los conocimientos propios de las diferentes materias y áreas disciplinares; pero también a los aprendizajes de procedimientos y estrategias; los aprendizajes para la convivencia, para el desarrollo personal, cognitivo, afectivo, moral y social; los aprendizajes para desarrollar la autonomía, la autodisciplina y el equilibrio emocional.
Capacitar a los alumnos para un mayor desarrollo personal requiere conocimientos, sentimientos y comportamientos responsables y solidarios. Los conocimientos y procedimientos que un profesor tiene sobre su especialidad no se transfiere a la mente de sus alumnos con solo explicarlas en clase, aunque sea de la forma más atractiva y estimulante imaginable. El estudiante aprenderá si asimila los conocimientos, los hace suyos, los integra, los experimenta como relevantes en su vida personal y profesional, los utiliza para identificar y resolver problemas.
Fuentes consultadas:
Beck, U. (1999), Schöne Arbeitswelt, Francfurt: Campus. [Trad. esp. Un nuevo mundo feliz. Barcelona: Paidos, 2000].
Castells, M. (2000). La era de la información. Madrid: Alianza.
Delors, J. (1996). La educación encierra un tesoro, Madrid: Santillana.
García García, E. (2006). Las competencias del profesor en la sociedad del conocimiento. En R. Mejía (Coord.). Educación, Globalización y Desarrollo Humano. Santo Domingo, RD: Editora Buho.
Gardner, H. (1993). Frames of mind: the theory of multiple intelligences, New York: Basic Books, [Trad. esp Estructuras de la mente. México: FCE, 1994].
Gardner, H. (1999). Intelligence reframed : multiple intelligence s for the 21st. Century, New York: Basic Book [Trad. esp. La inteligencia reformulada. Barcelona: Paidos, 2001].
Marina, J. A. (2004). Aprender a vivir. Barcelona: Ariel.
Morin, E. (2000). Les sept savoirs nécessaires à l'éducation du futur, Paris: Seuil, 2000 [Trad. esp. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Paris: UNESCO, 2001]
Pinker, S. (2000), How the mind works, London: Penguin Books [Trad. esp. Como trabaja la mente. Barcelona: Destino, 2000].
Seligman, M. (1991). Learned optimism, New York: Alfred A. Knopf [Trad. esp. Aprenda optimismo. Barcelona: Grijalbo 1998].
Seligman, M. (2002). Authentic happiness: using the new positive psychology to realize your potential for lasting fulfilment, New York: Free Press [Trad. esp. La auténtica felicidad. Barcelona. Vergara, 2003].
